
Devocional 16/09/26
16 de septiembre de 2026
Devocional 18/09/26
20 de septiembre de 2026La gente mira por su ventana, la lluvia es intensa, en los teléfonos se escucha las alarmas, nos advierten del peligro de posibles inundaciones, la mente no tarde en traer recuerdo de la Dana y el miedo se generaliza aunque no lo expresen con palabras. Los que están angustiados ante el avance vertiginoso de las llamas, agradecen estas lluvias. Todos se preguntan ¿qué le pasa a la tierra?
Terremotos por diferentes lugares, cada vez más seguidos, tormentas tropicales provocan grandes daños, avalanchas arrasan todo lo que encuentran a su paso, dejando dolor, miseria y muerte.
Todos anhelamos que mejoren la situación pero Isaías levanta su voz a decir otra cosa diferente. Isaías 28.20 La tierra temblará como un borracho, y se vendrá abajo como frágil choza. ¡Pesa tanto el pecado de la gente que la tierra caerá y no volverá a levantarse! Isaías nos escribió esta seria advertencia entre los años 715 y 700 a.C. Isaías dice: «La tierra temblará» ¿No lo estamos viviendo cada día con más intensidad. En apenas 8 meses y la tierra ha sufrido 11 terremotos de gran magnitud (7º y más), nuestro anhelo es que en el futuro podamos experimentar bienestar, paz y seguridad. Pero la Biblia nos dice que cada día será peor. Ma 24.21 porque habrá entonces gran tribulación, cual no la ha habido desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habrá.
El Señor Jesús dice que viene un tiempo de gran sufrimiento, como nunca la humanidad ha experimentado, ni lo experimentará. Junto con la advertencia nos da esperanza. Tienes nombre de que vives o aparentemente vives, pero en realidad estás muerto. Dios dice que hay personas en la iglesia que esconden sus verdaderos motivos. Parece que obedecen a Dios, pero con su vida lo desprecian. Apoc 3.10 Todos en el mundo tendrán dificultades y sufrimientos. Pero a ti te protegeré, porque tú me obedeciste cuando te ordené que no dejaras de confiar en mí. «Pero a ti te protegeré» «, ¿a quienes protegerá el Señor? A todos aquellos que le han reconocido como su Señor y Salvador, aquellos que oyen la voz del Señor y le siguen. Aquellos que han depositado su esperanza en aquel que murió en una cruz para darnos salvación y vida eterna. ¿Tienes esta esperanza?




